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Internacional de la educación
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Beijing+20: se ha conseguido mucho, pero queda más por hacer

publicado 22 julio 2015 actualizado 22 julio 2015

La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 planteaba una visión amplia de los derechos de la mujer y de la igualdad de género que no se ha logrado del todo en los 20 años posteriores. Así lo asegura Elaine Unterhalter, de la University College London Institute of Education, en el discurso que ha pronunciado el 20 de julio ante la Asamblea de Mujeres de la IE celebrada en el VII Congreso Mundial de la IE en Ottawa (Canadá).

Las cuestiones de educación, igualdad de género y derechos de la mujer se han abordado mediante tres planteamientos distintos, tal y como se debatió en el segundo Objetivo Estratégico de la Plataforma de Beijing, que se puso en marcha en 1995 en la iv Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing.

Conseguir que las niñas vayan a la escuela

El primer planteamiento, Conseguir que las niñas vayan a la escuela, define la pobreza en cuanto al nivel de ingresos, pero «a menudo no dice nada acerca de la igualdad de género y solamente en ocasiones analiza los resultados fuera de las aulas», ha dicho Unterhalter, cuyo discurso en la Asamblea de Mujeres se titulaba Beijing+20 y la educación: ¿hasta dónde hemos llegado?

Distintos estilos de aprendizaje

El segundo planteamiento partía de la base de que los niños y las niñas aprenden de distinta manera: la tranquilidad de las niñas y la necesidad de llamar la atención de los niños. Aunque esta idea podría aprovecharse para «desafiar los estereotipos y las normas y tratar las cuestiones de género de otra manera, se han elaborado pocas políticas y hay muy pocas iniciativas documentadas», ha dicho.

Desigualdad de poder

El tercer enfoque planteó los aspectos de la «desigualdad de poder asociada a la pobreza, las culturas de violencia y la exclusión», ha dicho Unterhalter. La equidad de género en la educación, por tanto, pasa por descubrir y transformar esas desigualdades en los planes de estudio, las políticas, la pedagogía, el salario, las condiciones laborales y la toma de decisiones.

El futuro

Según Unterhalter, la educación sigue siendo un ámbito en que puede investigarse mucho más acerca de las cuestiones relacionadas con la igualdad de género y los derechos de la mujer. Las políticas que persiguen lograr resultados a largo plazo sin deshacer las desigualdades, tales como el interés del sector privado en la educación de las niñas, requieren «un escrutinio y una evaluación desde el punto de vista de la igualdad de género y los derechos de la mujer», ha asegurado.