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El movimiento sindical mundial pone sobre aviso al gobierno filipino: ¡dejen en paz a los defensores de los derechos humanos y sindicales!

publicado 10 diciembre 2019 actualizado 23 julio 2024

Hoy, Día de los Derechos Humanos, la Internacional de la Educación, sus afiliadas y el movimiento sindical mundial se unen a los sindicalistas y a todos aquellos que defienden los derechos humanos en Filipinas.

Durante demasiado tiempo, las voces críticas con el gobierno filipino han sido calificadas de terroristas y enemigas del Estado para desacreditarlas y hacerlas vulnerables a los ataques. Se trata de una técnica de propaganda denominada “etiquetado rojo”. Muchos docentes, trabajadores, sindicalistas, periodistas y defensores de los derechos humanos han sido intimidados de esta manera.

Un ambiente particularmente peligroso para los docentes y sus sindicatos

Hace apenas unas semanas, una docente miembro de la Alianza de Docentes Comprometidos (ACT) –una afiliada filipina de la Internacional de la Educación (IE)– recibió seis disparos en su aula, delante de sus alumnos. Este es tan solo el último de una larga lista de ataques horribles.

Muchos miembros de ACT han sido fichados por la policía nacional, han sido seguidos en las calles y han recibido amenazas de muerte.

Los sindicatos mundiales se oponen a la represión

Este 10 de diciembre, la IE se ha unido a sus compañeros de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, la Federación Internacional de Periodistas, IndustriALL, la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, la Confederación Sindical Internacional, la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines, la Internacional de Servicios Públicos y UNI Global Union para sensibilizar a la opinión pública sobre la situación y enviar un mensaje claro al gobierno filipino: que deje en paz a los docentes, los trabajadores, los sindicatos, los periodistas y a todos los defensores de los derechos humanos.

Los sindicatos mundiales han enviado una carta conjunta de protesta al gobierno de Duterte en la que condenan la intensificación del acoso y la represión contra los sindicatos y piden a las autoridades filipinas que:

  • garanticen la seguridad y la protección de todos los miembros y dirigentes de los sindicatos;

  • respeten los derechos fundamentales de los trabajadores garantizados por las normas internacionales, entre las que se incluye el Convenio de la OIT sobre la libertad sindical, ratificado por Filipinas en 1953;

  • permitan que los sindicatos funcionen sin la interferencia del gobierno;

  • investiguen las numerosas denuncias de asesinatos de sindicalistas y de violencia antisindical;

  • acepten recibir una Misión Tripartita de Alto Nivel de la OIT antes de la próxima conferencia de la OIT.

Una gran manifestación de solidaridad

En todo el mundo, los sindicalistas están organizando acciones de protesta frente a la embajada de Filipinas en sus países, en las que envían una carta de protesta al gobierno filipino a través de la embajada.

El Secretario General de la IE, David Edwards, asistió a la protesta que tuvo lugar en Bruselas y declaró: “El gobierno de Duterte está librando una guerra contra los docentes, los sindicatos, los periodistas, los defensores de los derechos humanos y todos aquellos que se atreven a hacer críticas o están en desacuerdo. No podemos quedarnos quietos y permitir que esto continúe. Hoy y todos los días apoyaremos a nuestros compañeros de Filipinas para que se opongan a la presión y a la represión, para que lleven al gobierno ante los tribunales, para que sigan peleando la buena batalla. Por su bienestar, por el bienestar de sus estudiantes y el de su país”.

Hay una petición de LabourStart para apoyar a los docentes de Filipinas disponible en 16 idiomas que se puede firmar aquí.

Si desean obtener más información sobre este tema, pueden leer el blog de Raymond Basilio, Secretario General de ACT, y escuchar nuestros podcasts de EdVoices con la periodista filipina Maria Ressa y con la ex líder de ACT, miembro electa del Parlamento filipino y ganadora del Premio Internacional Arthur Svensson por los Derechos Sindicales, France Castro.